Eficiencia invisible que eleva la experiencia del huésped
Detrás de un servicio de hotelería impecable se encuentra una logística perfectamente coordinada. Esta bolsa de lavandería de 400L permite que las tareas de recogida de sábanas y toallas en los pasillos se realicen de manera silenciosa, ordenada y sumamente pulcra, manteniendo los altos estándares que sus clientes esperan.
Perfecta adaptación al entorno hostelero
Su formato rectangular y extraíble permite que el personal de lavandería mueva grandes volúmenes de ropa desde las habitaciones hasta la zona de lavado de forma rápida. Al ser totalmente impermeable, no tendrá que preocuparse por las toallas mojadas de las áreas de piscina o spa, protegiendo tanto el suelo del hotel como la estructura del propio carrito con ruedas.