Cuando el espacio en las paredes es limitado o buscas una distribución fuera de lo común, las soluciones convencionales no bastan. El espejo de baño para colgar solventa este inconveniente arquitectónico liberando los muros frontales. Esto permite colocar azulejos continuos o ventanas amplias sin renunciar a una zona de cuidado personal completamente equipada.
Redescubre tu espacio de cuidado diario
Su marco negro traza una línea continua y definida que enmarca el cristal ovalado, proporcionando un reflejo nítido y sin distorsiones. La sutil combinación con tonos dorados rompe la monotonía cromática del baño, adaptándose tanto a griferías negras mate como a acabados metálicos más clásicos.
- Perfecto para maquillaje detallado gracias a su proporción vertical de 40 x 60 cm.
- Instalación estable que aporta dinamismo visual y originalidad al cuarto de aseo.